Niñas de entre 6 y 11, las mayores víctimas de abuso sexual

Redacción / 29 de octubre de 2018 / con información de Excélsior

 

Las niñas de seis a 11 años y los niños de dos a cinco años son las principales víctimas de abuso sexual, perpetrados, por lo general, por un varón adulto, de 36 a 40 años de edad, conocido del menor, esto lo señala un estudio realizado por el Consejo Ciudadano de Ciudad de México.

Desde el año 2013 el organismo ciudadano atiende de forma particular la problemática del maltrato infantil, dentro de este trabajo se han atendido casi una centena de casos de violencia sexual, donde se observa que las menores son quienes sufren principalmente de este tipo de abusos, con 80% de los casos.

En términos generales, son los menores de dos a 11 años los que más padecen este delito, ya que suman siete de cada diez casos, es decir, 72% de los reportes atendidos por el organismo ciudadano, y el 28% restante son adolescentes de 13 a 17 años de edad.

En el análisis se establece que en lo que se refiere a las características del agresor, en la mayoría de los casos, 96%, éste es del sexo masculino y el restante 4% restante del sexo femenino.

La edad principal del abusador es de 36 a 40 años, con 20%; en segundo lugar aparece de 26 a 30 años, con 12%; y, en tercer lugar, con un 10%, son mayores de 70 años.

En la mayoría de los casos, los abusadores son conocidos del menor, principalmente los padrastros y los abuelos, cada uno con un 15% de los reportes; seguidos de algún tío, con un 13%; el padre con un 11%, los primos en 10%; los vecinos en 8%; los maestros en un 7% y los hermanos, 3%. El porcentaje restante, 18%, es de abusos cometidos por desconocidos.

El hecho de que los agresores sean personas conocidas también influye en el lugar donde ocurre el abuso, ya que 69% de los casos son en casa de la víctima; 8% en la escuela, 6% en la casa de los abuelos y en la calle.

Es común que las personas piensen que los abusos sexuales no son frecuentes o que ocurren una sola vez, pero en 21% de los casos ha tenido una duración de uno a 3 años; 20% con una duración de uno a 11 meses y en el 36% de los casos se desconoce el tiempo en  que se cometió el delito.

Para evitar este problema es importante que los padres hablen abiertamente con sus hijos sobre límites corporales.