¿Cómo afecta el polvo del Sahara la salud de las personas?

Redacción / 25 de junio de 2020 / con información de Milenio

La aspiración del polvo del Sahara que avanza sobre la Península de Yucatán podría aumentar la mortalidad de enfermedades respiratorias crónicas y cardiacas, explicó Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, quien pidió a la población atender las indicaciones de las autoridades para evitar complicaciones.

“Las partículas tienen un tamaño de entre 2.5 y 10 micras, que son partículas respirables, estas partículas pueden entrar por nariz y boca al momento de respirar y alojarse en la tráquea, bronquios o incluso, las de menor tamaño, hasta los bronquiolos y alveolos. Pueden incrementar la mortalidad en general en personas que padecen enfermedades cardiacas o respiratorias como EPOC, bronquitis crónica, el enfisema y el asma, pueden precipitar complicaciones de estas enfermedades y pueden incrementar la mortalidad”, sostuvo el funcionario federal durante la conferencia de prensa vespertina.

Por ello, López-Gatell pidió a la población de la Península de Yucatán evitar salir de casa y cerrar las entradas de aire para evitar la aspiración de partículas de polvo, así como evitar actividad física extenuante y consideró que sólo el cubrebocas N95 podría recudir la cantidad de partículas aspiradas, aunque no las elimina totalmente.

¿Qué es el polvo del Sahara?

El Sahara es el desierto más grande del mundo, su territorio se extiende por 11 países de África y su superficie es equiparable a la de China o Estados Unidos. Hoy, una nube de polvo de ese lugar está avanzando sobre la Península de Yucatán y aunque no representa un mayor riesgo para la población, autoridades recomiendan estar atentos a las indicaciones para evitar cualquier afectación. 

El portal Atlantic Oceanographic and Meteorological Laboratory sostiene que este polvo “es una masa de aire muy seca y cargada de polvo que se forma sobre el Desierto del Sahara a finales de la primavera, durante el verano y temprano en el otoño, y se mueve usualmente hacia el Océano Atlántico Norte cada 3-5 días”. 

 En tanto, el Centro Nacional para la Prevención de Desastres (Cepapred), agrega que esta nube de polvo “puede cubrir un área equivalente a la de Estados Unidos y extenderse verticalmente entre mil 500 y 6 mil metros de altura”.